Adivina,
nació en el mediterráneo
no tiene hermanos
voló muy alto
le gustaron los coches en el pasado
compitió y fue intrépida.
Se enamoró
de media humanidad
-la mitad más bella.
Vivió en casi todas las ciudades.
Se agarró a la duda
como a una forma de ser común,
nunca lo tuvo claro,
salvo en amor: amó sinceramente,
sin guardarse nada.
Amó lo real y lo ideal al mismo tiempo,
era difícil alcanzar su talla.
Renunció a volar
por devolver a sus progenitores
el cariño almacenado,
y ya que ellos la acompañaron
tras sus amantes,
ella les brindó apoyo
en sus últimos viajes.




